La enogastronomía se abre paso en la Ruta del Vino de la Manchuela con la intención de conquistar a los turistas que visiten estas tierras privilegiadas que permanecen ancladas en la llanura manchega, pero que cuentan con rasgos que van mucho más allá. Lo español y lo mediterráneo han penetrado esta región con sabores dignos de degustar.

La Ruta del Vino de la Manchuela ha sabido establecer los nexos ideales entre lo gastronómico y lo vitivinícola; de esta maravillosa y, desde luego, deliciosa conjunción han resultados propuestas muy interesantes que no pueden pasar desapercibido ante los ojos y el paladar de los turistas que visitan la Manchuela. ¿Quieres comer rico y probar excelentes vinos? ¡Tenemos las mejores opciones para ti!

El trabajo del campo resalta los sabores y protagoniza las propuestas gastronómicas propias de la Ruta del Vino de la Manchuela. En esta especial oferta enoturística los comensales podrán degustar platos en exquisitos maridajes con vinos propios de la región que cuentan con Denominación de Origen. Las bondades de la naturaleza y sus productos son explotados por los expertos en lo enogastronómico.

Los atributos del campo son resaltados en la Ruta del Vino de la Manchuela no solo por el carácter vitivinícola, sino también por las maravillas que sus productos naturales permiten preparar a los chef. El campo es uno de los principales elementos que denota la singularidad de sabores que se explotan con una gastronomía natural, orgánica y siempre pensada en rendir tributo a la naturaleza como fuente de inspiración.

El trabajo del campo resalta los sabores y protagoniza las propuestas gastronómicas propias de la Ruta del Vino de la Manchuela. En esta especial oferta enoturística los comensales podrán degustar platos en exquisitos maridajes con vinos propios de la región que cuentan con Denominación de Origen. Las bondades de la naturaleza y sus productos son explotados por los expertos en lo enogastronómico.

Los atributos del campo son resaltados en la Ruta del Vino de la Manchuela no solo por el carácter vitivinícola, sino también por las maravillas que sus productos naturales permiten preparar a los chef. El campo es uno de los principales elementos que denota la singularidad de sabores que se explotan con una gastronomía natural, orgánica y siempre pensada en rendir tributo a la naturaleza como fuente de inspiración.

La gastronomía originaria de la Manchuela proviene de lo que la economía identifica como actividades del sector primario; es decir, actividades que en enfocan en explotar y potenciar las bondades naturales de la naturaleza. Entre ellas podemos contar la  ganadería y la agricultura que se enfoca especialmente en el cultivo de cereales, olivos y vid, cuyo vino es de alta calidad. Así la Ruta del Vino de la Manchuela se ha enfocado en resaltar el carácter enológico por sus aportaciones a la industria de toda España.

¿Ajipan, Ajo de harina, Ajo de Mataero? ¡Debes probarlos! El ajo es uno de los productos más importantes y utilizados en la Manchuela para elaborar suculentos platos; de ahí que resulten estas apetecibles propuestas gastronómicas. Los champiñones y demás tipos de setas y hongos, también están muy presentes en los restaurantes, pues las características geográficas de la región les permiten contar con las mejores variedades de la Península Ibérica.

Otros platos que muchos degustan son el gazpacho manchego o las migas manchegas, cuyos sabores pueden ser realzados por un maridaje perfilado por los expertos de la Ruta del Vino de la Manchuela. El Cordero Manchego con su alta calidad y reputación gastronómica, que le permite ostentar IGP (Indicación Geográfica Protegida) es uno de los platos más solicitados. En esta noble región también se encuentran otros productos con Denominación de Origen, como lo son el queso manchego o la miel de Alcarria. Ideales para que los visitantes conozcan el sabor de la tierra y la puedas llevar a sus lugares de origen como souvenir o recuerdo de esta maravillosa experiencia enogastronómica.

Desde sus inicios, la Ruta del Vino de la Manchuela se ha propuesto consolidar la enogastronomía como una opción a destacar entre los turistas. Los sabores de los platos autóctonos y los de los vinos con Denominación de Origen., se conjugan y consolidan para tomar protagonismo y ser ideales ante el paladar de los turistas. El enoturismo, como se denomina la actividad turística del vino, encuentra en la Manchuela una de las más competitivas opciones de los últimos años.